Preguntas frecuentes

Cuando una comunidad de propietarios se plantea instalar Repartidores de Costes de Calefacción surgen multitud de dudas, en esta sección vamos a intentar despejar algunas de ellas.

No, la tecnología es diferente entre los diferentes fabricantes pero todos deben cumplir la norma UNE EN 834:2013

Los dispositivos a 1 sensor se utilizan en países donde se garantiza que la temperatura ambiente es de 20ºC, si la temperatura es inferior o superior se comenten errores de medida. Los dispositivos a 2 sensores miden la temperatura ambiente y no se cometen errores.

Cuando el radiador tenga una barrera permanente en su parte delantera que impida que el repartidor mida correctamente la temperatura ambiente (cubre radiadores, muebles, etc.), se deberá colocar un repartidor dotado de sensor de temperatura remota. Este sensor irá montado sobre el radiador.

El repartidor va a medir la emisión de calor de cada radiador, la única forma de poder ajustar la temperatura de la habitación y así reducir la emisión del radiador es usando una válvula con cabezal termostático. Si no puedo regular la válvula el repartidor estará contando siempre que la calefacción este en funcionamiento.

No, los repartidores vienen protegidos ante cualquier intento de manipulación bien sea por intento de desmontaje o por tratar de influenciar la temperatura. Cuando detecte un intento de manipulación enviarán un mensaje de error a la empresa que realiza el servicio y esta deberá proceder al cambio o reparación con el consiguiente coste para el usuario. Además, el valor de consumo durante el periodo en que se ha producido la manipulación quedará invalidado y se aplicará como mínimo el mayor ratio de consumo por metro cuadrado de edificio.

Los repartidores de costes se leen mediante un sistema de radiofrecuencia lo que evita tener que entrar en la vivienda una vez instalados.

Si, la potencia de un repartidor de costes es 200 veces menor que la de un teléfono móvil y su tiempo de emisión ronda los 100 segundos/año frente a un móvil o una red wifi que emiten 24h al día x 365 días al año.

No, el sistema de lectura Honeywell está diseñado para poder leer con el mismo sistema contadores de agua, energía, repartidores de costes, contadores eléctricos, etc.

No, los sistemas solo lo pueden leer empresas especializadas que han pasado una rigurosa formación sobre como instalar y gestionar un sistema de reparto de costes.

No, la principal diferencia con el sistema de Honeywell es la libertad. Los “Expertos en Ahorro Energético de Honeywell” están entrenados por nosotros y pueden realizar el servicio de lectura en una comunidad pero, si la comunidad no está satisfecha con el resultado, al ser propietaria del sistema tiene la LIBERTAD de cambiar de empresa eligiendo entre el listado de empresas que tenemos publicado y que puedan realizar este mismo servicio. Además, como su propio nombre indica, el “Experto en Ahorro Energético de Honeywell” le aconsejará de cómo ahorrar energía en su vivienda y por tanto dinero. Este ahorro le permitirá amortizar el sistema de repartidores en el menor tiempo posible.

Todas las marcas de repartidores que operan en el mercado lo hacen utilizando sistemas que son Cerrados es decir, la lectura solo la puede realizar el fabricante (y no entrega las herramientas de hardware/software a nadie) para luego dársela a la empresa que hace la facturación. Si el fabricante no presta un servicio adecuado no hay forma de leer estos equipos y deben ser desmontados con la consiguiente penalización económica. Honeywell opera en el mercado con un sistema Abierto, es decir que la lectura no pasa por el fabricante de ninguna de las maneras sino que la realiza la red de “Expertos de Ahorro Energético” directamente sin intervención del fabricante. Cualquier empresa de dicha red tiene las herramientas de hardware y software necesarias para leer y mantener las instalaciones de repartidores sin intervención del fabricante.

Respondemos a esto con otra pregunta, ¿firmaría usted un contrato de por ejemplo telefonía por 5 ó 10 años? Para la gran mayoría la respuesta es no. Un contrato a largo plazo permite a la empresa que lo firma “regalar” el producto porque sabe que con ese contrato a largo plazo y los incrementos anuales se asegura recuperar lo invertido y obtener importantes beneficios.